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  Organo de la dirección del PRT, fundado el 6 de marzo de 1968.

Por la Revolución Democrático Popular Antimperialista hacia el Socialismo

 

 

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El Combatiente N° 673
 Estallan las contradicciones imperialistas 

Hemos escuchado hasta el hartazgo a la burguesía y a sus voceros frases famosas como "vivimos en un mundo globalizado" y   "los que mandan son los mercados". Según ellos, de las respuestas que den los mercados depende el crecimiento y a ellos nos debemos cueste lo que cueste. Esto quiere decir, que tenemos que hacer lo imposible para que se beneficie la oligarquía financiera, y a esto le llaman "crecimiento".

 

MISERIA INFINITA

Mientras tanto, un  manto oscuro de muerte  y miseria recorre todos los rincones del mundo,  con la mayor crudeza y crueldad de toda la historia de la Humanidad.

Son escalofriantes las cifras de mortalidad infantil, analfabetismo, desnutrición. Total, tan sólo son números, nos diría un  pope de las finanzas desde alguna confortable oficina de Wall Street. La muerte por inanición de millones de seres humanos  crece día a día; millones de indigentes sufren el escarnio de este sistema planetario de destrucción.

Acaso bastarían unas pocas  palabras para resumir los daños que ha causado y sigue causando el capitalismo en su afán de acumular mas riquezas y ganancias. El  imperialismo y sus políticos glo-balizadores son los únicos responsables de la súper explotación, la expoliación, el hambre y  el atraso.

Desde ya, amenazan con que los pueblos no intenten rebelarse ni buscar su propio destino porque les saldrá caro, como si nos saliera caro vivir en este sistema.Ir arriba

 

EL IMPERIALISMO ES EL TERRORISMO 

El leit motiv de la burguesía, a decir de Carlos Marx, es la concentración monopólica, que es una ley que  no se detiene y no se puede detener. Esto hace también que se coman los ojos entre ellos a cualquier precio, y por supuesto, son los pueblos los que terminan pagando los platos rotos. Así sucedió con las dos Grandes Guerras interimperialistas del Siglo pasado. Es por ello que los acontecimientos de EE.UU. en el Pentágono y las Torres,  vistos desde los intereses del proletariado, no son  un enigma.

Mal haríamos en caer en especulaciones sobre el fenómeno de los atentados en sí, que las hay y muchas.  Pero las políticas globalizadoras que los yankis imponen a lo largo del planeta, son tan feroces que estallan múltiples contradicciones por todos lados, y se agregan nuevas causas de confrontación empujando a la guerra interimperialista.

Desde sus intereses estratégicos, ellos imperiosamente necesitan crear un nuevo orden político militar a nivel mundial, bajo el pretexto que sea.

Los reformistas intentan esconder la verdadera causa de los males que aquejan al mundo y de los que se avecinan. Pero los  revolucionarios lejos estamos de rozarnos con el oportunismo y de separar el  ataque terrorista y el imperialismo, cuando en este caso ambas cosas son lo mismo.

Este nuevo orden que los yankis intentan imponer a la  fuerza - no ya sólo de mercados que todo lo pueden, sino también, a punta de bombarderos, satélites y misiles- ,  muestra una tendencia clara hacia el fascismo.

No es casual que se busque otorgarle a la CIA  nuevamente licencia para matar en cualquier lugar del mundo (medida que había sido retirada por la administración Carter, por lo menos en los papeles). Fue precisamente la CIA la que reclutó y formó a Bin Laden y armó la fuerza de los Talibanes; y la misma que dirigió  los golpes militares en América Latina.

Los que hoy impulsan una “justicia infinita”, esconden bajo la alfombra que fueron ellos mismos los que volaron con explosivos un avión cargado de niños y jóvenes cubanos en el 77, o que son estos  sectores los que armaron el asesinato de Kennedy.

Sus proyectos económicos y políticos son en esencia reaccionarios, y so pretexto del terrorismo, ahora  quieren intervenir impunemente en cualquier lugar del mundo, instalar bases nucleares como piensan hacerlo en Tierra del Fuego y Tucumán, o  en la Triple Frontera y la base misilística en Brasil.

Son unos sinvergüenzas que tienen el tupé de venir a hablarnos de democracia y de libertad, mientras Bush está diciendo lo mismo que el tristemente célebre General Camps: "primero vamos a matar a los guerrilleros, después a los simpatizantes, luego a los sospechosos y por último , a los indife-rentes".

Con todo el cinismo hablan de la gran cruzada de la solidaridad con EE.UU. y de la lucha por defen-der la libertad, que es la esencia del sistema según ellos. Pero mientras se profundiza el hambre y la miseria de la mano de la  recesión capitalista, arman su guerra imperialista.Ir arriba

 

TIEMPOS DE REBELION

En Argentina el gobierno proimperialista y toda la burguesía, se suman a la aventura irresponsable del imperialismo en el mundo.  No podía ser de otra manera pues no sólo son lamebotas, sino que tiene en sus planes  ser la avanzada de Norteamérica en el Cono Sur, para jugar el mismo papel mi-serable que Israel tiene en Medio Oriente, Turkía en Europa o Sudáfrica en el continente africano.

Nuestros gobernantes se vanaglorian de que somos el único país que es parte de la alianza extra-OTAN. Se  llenan la boca con total desparpajo conque somos aliados incondicionales y dicen que  la neutralidad es una postura contra EE.UU. y a favor del terrorismo internacional".

Pero nuestro querido pueblo tiene claro todos estos manejos y cuenta con la madurez y la conciencia suficiente para rechazar categóricamente el mezclarse con la basura que crea la oligarquía financiera.

Antes fue el enfrentamiento Este-Oeste, y hoy es el "terrorismo mundial". Pero en esencia, cuando  hablan de "el bien contra el mal", debe entenderse que la confrontación real es entre el  gran capital y su crisis, enfrentado  a los pueblos que buscan una salida.

El descrédito al sistema con los hechos en EE.UU. hoy brilla en su máximo esplendor. Nada podemos confiar de los que nos están expoliando.  Sólo los vacilantes y los que coquetean con el sistema pueden llegar a pensar que los pueblos se resignen a vivir eternamente sometidos.

Tiempos de rebelión se están dando en todos los pueblos del mundo, en la búsqueda de la solución a sus problemas, y el amo imperial lo sabe.

Nuestro postura es claramente antimperialista , y reafirmamos que la lucha debe estar centrada en las aspiraciones libertarias de nuestra clase obrera y nuestro pueblo.

Hoy mas que nunca, deberemos redoblar esfuerzos en ir por lo nuestro, por lo que nos pertenece. 

Por la segunda y definitiva independencia.Ir arriba 

 

  Una nueva guerra imperialista está en marcha, es la hora de los Pueblos

La oligarquía financiera intenta por medio de la  "guerra infinita",  superar la recesión en que ha entrado el sistema capitalista.

Con un  enemigo invisible, pretenden desviar el eje de la  confrontación real: burguesía- proletariado/ imperialismo-pueblo.

Ante esta nueva  guerra y los  acuciantes problemas que genera la voracidad imperialista, hoy mas que nunca es la hora de los pueblos.

 

La actual crisis del capitalismo a nivel mundial se constata en lo político, en lo económico y fundamentalmente, en la imposibilidad de resolver los acuciantes problemas sociales que el mismo sistema genera.

Encontramos potencias imperialistas como Japón, que no pueden salir de una recesión que lleva casi diez años. También Europa, o el  propio  EE.UU.  han entrado en la misma variante, sin avizorar una salida en el corto plazo.

Ni qué hablar de los demás países del mundo que, como en el caso del nuestro, el retroceso económico  se transformó ya en una depresión que cae con todo su peso sobre las espaldas de nuestros pueblos.

Desde las fauces del imperialismo, hoy se intenta con una nueva guerra  salvar al capitalismo de recesiones que, como las del ´30, mataron a millones de hombres y mujeres en todo el planeta.Ir arriba

 

GUERRA IMPERIALISTA MUNDIAL 

Con el crack financiero de 1929,  EE.UU.  arrastró una situación de extrema gravedad: la caída de la Bolsa, la desocupación, la hambruna de los pueblos; incapaces de reactivar la economía, desataron las  fuerzas más reaccionarias de la época, instigando las  salidas  guerreristas.

La declaración de guerra de Alemania con la ocupación de Polonia en el 39, significó entre otras cosas, poner en marcha el gran aparato bélico. A la vez que impulsaban la industria armamentista, trataban de ganar posiciones imperialistas en territorios a anexar, dominar o poner a su disposición.

En el mundo entero, incluso en los países en guerra, el capitalismo fue avanzando en la faz imperialista, acelerando la concentración económica y la creación de grandes monopolios, dejando en el camino a lo caduco del sistema.

Mientras Japón se alineaba con las fuerzas imperialistas que estaban en lucha con  EE.UU. , la declaración de guerra facilitó uno de los crímenes más atroces que vivió la Humanidad, como fueron las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki.

La Segunda Guerra Mundial fue un enfrentamietno interimperialista en pos de la hegemonía de la dominación, en una época en donde la URSS aparecía con una fuerza antes desconocida, capaz de derrotar al nazismo en su propia casa.

La derrota del nazismo  pulverizó a una facción belicista del capital financiero.  La post guerra, con la llamada "Guerra Fría" echó a andar una nueva fuerza productiva sostenida sobre los cadáveres de millones de personas. A la vez, permitió reconstruir Europa con el Plan Marshall y oponer a la URSS un  frente  común imperialista.Ir arriba

 

LA OLIGARQUIA FINANCIERA ES TERRORISTA

Hasta la Segunda Guerra, aún dominaba el mundo la política del colonialismo, la ocupación de territorios por parte de las metrópolis,  y la dominación sobre los países anexionados de una u otra forma.

Pero el desarrollo del  capitalismo devenido en imperialismo, significó la superación  de esa faz de la dominación, avanzando hacia la mayor concentración económica y centralización del capital.

Así, el viejo imperialismo antes descripto, se fue transformando en los años posteriores, - sobre todo luego de la caída de la URSS- en un imperialismo  expresado en países imperialistas,  fundamentalmente los del  G7 (Grupo de las 7 Potencias), en el capital financiero y  la gran oligarquía financiera,   que no tiene patria, pasó cada vez mas a dominar y hegemonizar el mundo.

Esta oligarquía financiera es esencialmente guerrerista y  sus pujas las resuelve en forma violenta. Es esta una época en donde la lucha interimperialista tampoco tiene un territorio definido, sino que se desarrolla en el control  monopólico sobre los Estados y en particular en los imperialistas. Desde allí, desatan sus guerras de intereses, capaces de generar las mayores atrocidades.

La oligarquía dirime sus conflictos económicos y políticos en todos los terrenos, tanto realizando golpes de mercado como creando movidas financieras, para tapar la crisis estructural en que se encuentra.

El capitalismo imperialista es capaz de cualquier cosa. No le  tiembla el pulso a la hora de inventar nuevos enemigos y, por todos los  medios -  fundamentalmente con esta nueva guerra mundial - intenta superar la recesión en que ha entrado el sistema en su conjunto.

Esta es una nueva guerra interimperialista. Nuestro principio básico es la paz, y no debemos permitir que metan al pueblo en asuntos imperiales.Ir arriba

 

EL ENEMIGO DEL PUEBLO ES EL IMPERIALISMO

El poder nos quiere llevar al pantano de las pujas imperialistas por la mayor dominación del mundo, metiéndonos enemigos inventados, pretenden desviar el eje de la  confrontación real: burguesía-proletariado/ imperialismo-pueblo.

El enemigo número uno no ha cambiado, sino por el contrario, se ha aclarado para inmensas sectores de nuestro pueblo que lo intuye, lo que posibilitará avanzar con mayor confianza en la lucha antimperialista.

No sólo nos oponemos a todo tipo de participación militar en nuestro territorio, como en todas las naciones independientes. Además, al  imperialismo hay que combatirlo en donde se lo encuentre. 

La lucha antimperialista la debemos dar en el terreno concreto de los intereses materiales del capitalismo. Los debemos doblegar en sus empresas, ponerles palos en la rueda al andamiaje financiero, productivo y de comercialización.

El proletariado, que conoce el terror que practica el imperialismo en la explotación del día a día, debe ponerse a la cabeza del enfrentamiento.

La lucha antimperialista no tendrá  descanso y nuestro pueblo no debe darle  tregua hasta alcanzar la liberación de nuestra patria.Ir arriba

 

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