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Otra vez la dialéctica de los hechos se impone.
Las reservas ideológicas del PRT, el avance de la
revolución mundial y la fuerza innegable del
marxismo-leninismo, permitieron concretar el VIº
Congreso, hito fundamental en su historia.
El tema del partido es allí tratado con mayor
sistematización y precisiones, configurando un
importante avance. Pero paradójicamente, la
práctica desarrollada en el exilio con las
concepciones eurocomunistas que influenciaban a
sectores partidarios, en los hechos prescindía de
los criterios de funcionamiento leninista orientándose
hacia un virtual movimientismo. (Esta práctica
perduró por una etapa aún después del
Congreso).
El VI° Congreso fue la culminación de una etapa
de desarrollo del PRT. Por eso no es casual
que se manifestara una ostensible preocupación
por elevar la calidad del Partido
marxista-leninista. Se le dedicó un capítulo
a la “ cuestión de la necesidad de
Partido” -tema que hasta este momento no se
había desarrollado en documentos de Congresos- y
a precisar, desde el punto de vista de la
teoría de Partido "los principios
marxista-leninistas de Partido",
"la ligazón a las masas, las formas de
selección de los futuros miembros, la composición
de clase, la calidad de los cuadros, su for-mación,
el estilo de trabajo, la manera de evaluar a los
cuadros y de distribuirlos".
Hace a su vez una explicitación del
funcionamiento del Partido con el criterio del
centralismo democrático y una autocrítica con
respecto a la falta de atención que han merecido
los estatutos en la historia partidaria
-reivindicando en términos leninistas el papel
que cumplen- y que por latentes diferencias
internas no llegaron a ser aprobados en el
Congreso.
El capítulo aludido comienza con este párrafo
autocrítico: "Este capítulo sobre los
principios generales del Partido
marxista-leninista, supone la revisión de
muchos de nuestros errores, provenientes de déficits
ideológicos que se reflejaron en la construcción
del Partido, en formación de cuadros, en la
crítica y autocrítica, en el estilo
de trabajo, etc., influidos todos por rasgos de
idealismo, voluntarismo y esquematismo".
Un aporte significativo del VI° Congreso, en
medio de la profunda autocrítica para
desentrañar las raíces de la derrota, es que se
explicitó con fundamentos políticos la
relación partido/masas. Se dice al
respecto: "Es imprescindible partir de una
línea política justa. Ello se debe a que
no se puede establecer una verdadera relación
(Partido-masas) sin los ejes programáticos que
sinteticen todas sus necesidades y anhelos; sin
una línea política que sea el resultado de un análisis
objetivo de los hechos y de su proceso de
desarrollo". "La importancia de la
línea política es determinante. "
"La participación de las masas en el proceso
revolucionario bajo la dirección de su partido es
siempre el resultado de una labor revolucionaria,
de una tarea paciente, no lineal." "La línea
política, el trabajo personal, nuestro interés y
el compartir las inquietudes de los demás y la
participación en los organismos de masas, son las
partes integrantes de la actividad política.
Tres partes tan relacionadas en forma dialéctica,
que la supresión de una de ellas supone
inevitablemente la no realización de un sólido
trabajo revolucionario. La combinación de
estos elementos traerá como consecuencia la
construcción de células del Partido que tendrán
un carácter de hondo enrasamiento, duraderas pie
es echan raíces realmente en las masas"...
Estos párrafos muestran un sensible avance
en la asimilación del marxismo-leninismo.
Los errores nunca son sólo de línea ni sólo de
implementación: se fue haciendo carne en la
práctica la relación dialéctica
entre contenido y forma. Por eso, en esta
profundización del rnarxismo-leninismo también
se acude a la calidad de los cuadros y al
perfeccionamiento del centralismo democrático
como aspectos de la "forma" que están
manifestando los nuevos "contenidos" que
el PRT ha ido elaborando.
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