EJERCER EL PODER DE
LA CLASE OBRERA
Los
trabajadores y el pueblo confirmamos todos los días que
nuestro país ha perdido su soberanía a manos de las
empresas monopólicas y los grupos imperialistas, de
adentro y de afuera. Las consecuencias son la marginación
de millones de compatriotas, el hambre, la miseria y la
superexplotación a la que nos someten; los que
trabajamos hoy somos muchos menos que antes, pero
producimos el triple, con salarios que pierden poder
adquisitivo todos los meses. Para llevar adelante su política,
el imperialismo cuenta con los servicios de los cipayos
que nos transan a cambio de las prebendas que el poder
les otorgó. Pero el pueblo ha comenzado a despejar el
camino de esos traidores. Es así que de las miles de
experiencias de luchas y reclamos que abarcan todo
nuestro país, los movimientos autoconvocados han
surgido como la respuesta de organización popular para
encarar el enfrentamiento. El ejercicio de la democracia
directa en asambleas soberanas, donde cada uno se
representa así mismo, sin "jefes"
autonombrados, desarrollando la unidad en la acción,
han demostrado que ese es el camino para obtener logros
y conquistas. Y además, son la forma de organizar el
PODER que tenemos los explotados y que ya no estamos
dispuestos a delegar, pues con el ejercicio de ese poder
transformamos la bronca y la rebeldía en organización.
Producto
de toda esta experiencia, el Cabildo Abierto de
Corrientes convocó al Primer Encuentro Nacional de
Autoconvocados y sectores en lucha que se realizó en
esa provincia el 27 de mayo pasado. Allí, con la
participación de delegaciones de gran parte del país,
se resolvió un segundo encuentro en la provincia de
Chaco, el 19 de agosto. De esta manera, se busca avanzar
en la construcción del poder del pueblo para enfrentar
al poder del imperialismo. Estos son los pasos que el
movimiento popular se resuelve a dar para contar con una
herramienta política nacional que sirva para golpear
los intereses de los monopolios, allí donde se
encuentren.
La
clase obrera debe ser participe y protagonista en este
nuevo proceso de la lucha. El poder nos aísla y
encierra en nuestros lugares de trabajo, con la represión
y el chantaje como métodos para impedir que avancemos.
Pegarles donde les duele es organizar la bronca y el
poder que tenemos dentro de las empresas, con la
utilización de la democracia directa y con las formas
de organización que les impidan golpearnos. Desde el
corazón de su dominio, las empresas donde amasan sus
fortunas, podemos enfrentarlos para lograr nuestros
reclamos y comenzar a unificar la lucha con el resto de
la población, con la firmeza y la decisión que el
proletariado argentino ha mostrado a través de la
historia de nuestra patria.