DE
LA BRONCA A LA REBELDIA;
DE LA REBELDIA
A LA ORGANIZACION.
Argentina,
es uno de los países más ricos y con mayores
recursos del mundo.
Bocado predilecto de los grandes capitales, se
convirtió en un banquete donde unos pocos lo
saborean delante de la mirada de un pueblo entero,
sumido en la explotación, el hambre, la miseria y
la marginalidad.
El país naufraga en el mareo del actual régimen
imperante, plagado de un futuro
"incierto", y sin ningún tipo de
perspectiva a corto, mediano y a largo
plazo.
Mientras ellos se enriquecen cada vez más a costa
de la superexplotación, nos quieren engañar a
través de sus alcahuetes de turno (gobierno y
oposición). Declaran "que vivimos una
terrible crisis" donde el gobierno actual le
hecha la culpa al anterior, y el anterior al otro,
y así sucesivamente; cuando en realidad las políticas
son las mismas. Sus actos tienen un denominador
común: aquí mandan los grandes monopolios que se
han apropiado del país y han adecuado el Estado y
todas las reglas del juego acorde a sus intereses
y necesidades, con el único motivo de
mantener una dominación para acumular cada vez más
riqueza.
Este sistema es irracional, inhumano y está
podrido, así lo vivimos, así lo padecemos todos
los días y nada bueno podemos esperar de ellos.
Pero lo que no nos pudieron doblegar es la
dignidad como pueblo, nuestros sueños de vivir en
libertad, nuestras aspiraciones de progreso
social, que hoy se ve traducido en la lucha y la
bronca, que se van materializando en innumerables
batallas, (que ellos esconden o tratan de
minimizar), que nos van marcando cuál es el
camino del enfrentamiento.
Hasta ahora resistimos y la dispersión es grande,
pero estos enfrentamientos debemos generalizarlos:
de la bronca a la rebeldía, de la rebeldía a la
organización, yendo de lo pequeño a lo grande,
en cada fábrica, localidad, barrio, asentamiento,
escuela, universidad..
En el transitar de ese camino, deberá irse
amalgamando una unidad de todo el pueblo, que
materializará y llenará de contenido las más
diversas herramientas políticas y sociales, fuera
de estructuras del sistema, donde dicha unidad,
con el ejercicio de la verdadera democracia del
pueblo, la democracia directa para la acción, irá
clavando estacas para la construcción de auténticas
formas de poder que enfrenten al enemigo
imperialista en sus planes. Exigiéndoles y
haciéndolos retroceder; iremos generando nuevas
condiciones para empezar nosotros mismos a darle
solución a nuestros problemas.
Que ellos hagan elecciones y todo el circo que
quieran, al fin y al cabo serán “demócratas"
hasta que el pueblo se rebele.
Nosotros impongamos (al igual que lo hacen los
monopolios) nuestras propias reglas del juego.
Ellos: con el poder del dinero; el
pueblo con su propio poder.
Ellos: con el objetivo de acumular más dinero;
el pueblo en la lucha por un futuro digno y en
libertad.
Ellos: opresión, explotación, humillación,
mentira, represión.
El pueblo revolución, con todo lo que esto
implica. |