| Relato
y Análisis de Agustín Tosco.-
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"Se produce el estallido popular, la rebeldía contra tantas injusticias contra los
asesinatos, contra los atropellos. Nadie controla la situación. Es el Pueblo. Son las bases sindicales y estudiantiles, que luchan enardecidas. Todos ayudan. El apoyo total de toda la población se da
tanto en el centro como en los barrios.
Es la toma de conciencia de todos evidenciándose en las calles contra tantas prohibiciones que se plantearon. Nada de tutelas, ni de los usurpadores del poder, ni de los
participacionistas".
"....Los trabajadores metalúrgicos, los trabajadores
del transporte y otros gremios declaran paros los días 15 y
16 de Mayo, en razón del as quitas zonales y el
no-reconocimiento de la antigüedad por transferencia de empresas, respectivamente. |
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Los obreros, mecánicos realizan una asamblea y a la salida al ser reprimidos, defienden
sus derechos en una verdadera batalla campal en el centro de la ciudad el día 14 de Mayo.
Los atropellos, la opresión, el desconocimiento de un sin número de derechos, la
vergüenza de todos los actos de gobierno, los
problemas del estudiantado y de los centros vecinales se suman.
Se
paraliza totalmente la ciudad el día 16 de Mayo. Nadie
trabaja. Todos protestan. El gobierno reprime. En
otros lugares del país, estallan conflictos
estudiantiles por las privatizaciones de los
comedores universitarios.
En Corrientes es asesinado el estudiante Juan José Cabral y ese hecho tienen honda repercusión en toda la población de
Córdoba. Se dispone el cierre de la Universidad.
Todas las agrupaciones estudiantiles protestan y preparan
actos y manifestaciones. 'Se trabaja en común acuerdo con la
CGT.
El día 18 es asesinado en Rosario, el estudiante
Adolfo Ramón Bello. Realizamos con los estudiantes y los Sacerdotes del
Tercer Mundo una marcha de silencio en homenaje a los caídos. El día 20 de Mayo, fui detenido e incomunicado en
el Departamento de Policía "en averiguación de antecedentes". Recupero la libertad al día siguiente.
El día 21, se concreta un paro general de estudiantes. Una serie
de comunicados del movimiento obrero lo apoyan. En
Rosario cae una víctima más. El estudiante y aprendiz de metalúrgico Norberto Blanco, es asesinado
en Rosario. Se instalan Consejos de Guerra. El día 22 de Mayo, los estudiantes de
la Universidad Católica se declaran en estado de asamblea y son apoyados por el resto del movimiento estudiantil. El día 23 de Mayo, es copado el Barrio Clínicas por
los Estudiantes. Es gravemente herido el estudiante Héctor Crusta de un balazo por la Policía. Se producen fogatas y choques. La Policía es contundente, y los choques se hacen cada vez, más graves.
El día 25 de Mayo, hablo en la Universidad Católica de Córdóba y hago una severa crítica y condena a los sangrientos atropellos de la Policía y de los arbitrarios procedimientos del Consejo de Guerra en Rosario. El día 26 de Mayo, el movimiento obrero en Córdoba, por medio de los
dos plenarios realizados, resuelve un paro general de
actividades de 37 horas a partir de las once horas del 29
de Mayo y con abandono de trabajo y concentraciones públicas de protesta. Los estudiantes adhieren en todo a las
resoluciones de ambas CGT.
Todo se prepara para el gran paro. La indignación es pública y elocuente en todos los estratos de la población.
No, hay espontaneismo. Ni improvisación. Ni grupos extraños a las
resoluciones adoptadas. Los sindicatos organizan y los estudiantes también. Se fijan los lugares de concentración. Cómo se
realizarán las marchas. La gran concentración se llevará adelante, frente al local de la CGT en calle Vélez Sarsfield 137. Millares y millares de
volantes reclaman la vigencia de los derechos conculcados, inundan la ciudad
en los días previos. Se suceden las Asambleas de los Sindicatos y de los Estudiantes que apoyan el paro de protesta.
El día 29 de Mayo amanece tenso. Algunos sindicatos comienzan a abandonar las fábricas antes de las once. A esa hora el Gobierno dispone que el transporte abandone
el casco céntrico. Los trabajadores de Luz y Fuerza de la Administración Central, pretenden
organizar un acto a la altura de Rioja y General Paz y son atacados con bombas de
gases. Es una vez más la represión en marcha. La represión indiscriminada. La prohibición violenta del derecho de reunión, de expresión; de protesta.
Mientras tanto, las columnas de los trabajadores de las fábricas de la industria automotriz van llegando a la ciudad. Son todas atacadas y se intenta dispersarlas.
El comercio cierra sus puertas y las calles se van llenando de
gente. Corre la noticia de la muerte de un compañero, era Máximo Mena, del sindicato de Mecánicos.
Se produce el estallido popular, la rebeldía contra tantas injusticias, contra los asesinatos, contra los atropellaos. Nadie controla la situación. Es el
Pueblo. Son las bases sindicales y estudiantiles, que luchan enardecidas. Todos ayudan. El
apoyo total de toda la población se da tanto en el centro como en los barrios.
Es la toma de conciencia de todos evidenciándose en las calles contra tantas prohibiciones que se plantearon. Nada de tutelas, ni de los usurpadores del poder, ni de los
participacionistas.
El saldo de la batalla de Córdoba -El Cordobazo- es trágico. Decenas de muertos, cientos de heridos. Pero la dignidad y el coraje de un Pueblo
florecen y marcan una página en la historia argentina
y latinoamericana que no se borrará jamás. En las fogatas callejeras arde el entreguismo, con la
luz, y el calor y la fuerza del trabajo y de la juventud, de jóvenes y viejas,
de hombres y mujeres. Ese fuego que es el espíritu, de los principios, de las grandes aspiraciones populares ya no se apagará jamás.
En medio de esa lucha por la justicia, la libertad y el imperio de la voluntad soberana del pueblo partimos
esposados a bordo de un avión con las injustas condenas sobre nuestras espaldas. Años de prisión que se
convierten en poco menos de siete meses, por la continuidad de esa acción que libró nuestro pueblo, especialmente Córdoba, y que nos rescató de las lejanas cárceles del sur, para que todos
juntos, trabajadores, estudiantes, hombres de todas las ideologías, de todas las religiones, con
nuestras diferencias lógicas, sepamos unimos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino,
su Compañero y su Hermano" ...
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